domingo, 17 de abril de 2011

EDITORIAL

“He notado que aun la gente que dice que todo esta predestinado y que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino, mira antes de cruzar la calle”.                                                                                                                    Stephen Hawking

Cuando decidimos hacer la editorial acordamos en tratar de ser lo más honestos posible con el clima que al interior de nuestro colectivo vivimos con respecto a la actualidad política, conscientes de que el mismo se está dando en todos los espacios de militancia.
Varias han sido las discusiones e intercambio de opiniones sobre el actual estado de situación política en nuestro país. Tenemos distintas miradas sobre la situación política y social y sobre el gobierno nacional.
Que si el gobierno es progresista, que es lo mejor que se puede pedir para los tiempos que corren, que está a la izquierda de la media de la sociedad, que el contexto internacional, que se mete con los grupos monopólicos, que retarda el proceso revolucionario, que se alinea con lo peor del P.J., que gobierna para los pooles sojeros y emprendimientos mineros contaminantes y saqueadores, que esa es su estrategia de poder, etc. Muchos son los argumentos que se esgrimen en uno y otro lado.
Pero, como dijo una compañera en el Foro Permanente por la Educación en La Matanza el año pasado, “quienes discutimos sobre estos temas hoy, estamos del mismo lado”.
Por ello creemos necesario hacer un esfuerzo grande para poder construir tratando de superar las diferencias. Seguro que las hay, pero es importante fortalecer los espacios de participación para el cambio social. Nos preguntamos cómo intervenir en la situación política con posiciones críticas sin hacerle el juego involuntariamente a una derecha recalcitrante.
Muchxs tenemos por deseo el fin de la explotación del hombre por el hombre, abogamos por el cuidado de nuestra madre naturaleza, etc., y tratamos de actuar en consecuencia.
Es claro que desde ahí nos paramos. Pero deberíamos pensar si esta coyuntura nos ayuda a movilizar cuerpos en esa dirección. Consideramos que los cambios no se van a dar de arriba hacia abajo, sino que somos los sujetos políticos y sociales en conjunto quienes podremos ir forjando ese destino común para que esos otros mundos con los que soñamos y soñaron quienes nos precedieron sean posibles. Por ello el desafío sería, si creemos que es dable, actuar para no seguir fraccionándonos y sumar voluntades en esa dirección. Ir en contra de la creencia de que no se puede intervenir para cambiar nuestra realidad, elevar nuestra autoestima colectiva. Las diferencias de apreciación, los matices pueden superarse si reconocemos una plataforma común de coincidencias, la principal de las cuales es la voluntad de transformar la sociedad por medio del protagonismo y la autoorganización popular.


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