“Ellos quieren un barrio, no una villa”
Ante el último asentamiento en Ciudad Evita, un grupo de jóvenes de los chalet comienza a reunirse en asamblea todos los domingos por la tarde al costado de ruta 21 para debatir con una mirada diferente, que cuestiona la discriminación y los prejuicios tradicionales en buena parte del vecindario. EL OTRO PAÍS- ¿Cómo nace Evita el tupper?
Julieta- “Evita el tupper” nació a partir de una marcha en Puente Querandí -de vecinos autoconvocados en contra de un asentamiento. Un compañero nuestro que pasa por ahí, pregunta el motivo. Le dicen que la opción es unirse al reclamo o seguir su camino. No hay lugar para debatir nada. El asentamiento se encuentra cerca de Puente Querandí, a unos 300 metros de la Rotonda de Querandíes, bordeando la ruta Nº21. Los vecinos de la ciudad querían sacarlos porque decían que les desvalorizaba la propiedad, que iban a poner una villa, que era un peligro, etc.
A partir de ese suceso, nos comunicamos por una red de mails, y empezamos a juntarnos, la primera vez en casa de Manu. Ëramos 16, empezamos haciendo un blog, luego un grupo en facebook. Al poco tiempo teníamos un montón de amigos, de gente que apoyaba nuestra causa, que es no sacarlos sino ayudarlos a que eso sea un barrio y no un asentamiento y que vivan dignamente. Y hemos llegado a hacer asambleas con más de ochenta personas.
Manu- Lo que nosotros sentíamos es que las personas que hacían el corte hablaban en nombre de todos los vecinos de Ciudad Evita, y exigían a las autoridades que sacaran a la gente del asentamiento. Pero decíamos; nosotros también somos vecinos de Ciudad Evita, y no pensamos lo mismo. Así que empezamos a juntarnos, muy próximo al primer intento de desalojo que fue el 10 de junio.
El otro país- Los vecinos que se oponen al asentamiento presentan dos argumentos. El primero sería de índole jurídica: la usurpación de terrenos. La segunda atañe al cuidado del medio ambiente y esgrime la presunta defensa de los bosques.
Mayra- En su momento se decía que esta gente estaba ubicada sobre el cordón forestal de Ciudad Evita. Entonces lo que se hizo fue reubicar a las familias que se encontraban en esa situación. Eran unas treinta familias.
Manu- Precisamente, la primera orden de desalojo se dicta porque estas personas estaban ocupando parcelas que pertenecían al cordón forestal. Era cierto y ante ello, los propios ocupantes resolvieron reubicarse en otro lado. Cuando llegó el fiscal, corroboró si era cierto que se había desocupado esa zona. Al verificarlo, la orden de desalojo quedó sin efecto al haber desaparecido las causas. Los asentados sacaron una carta dirigida a los vecinos de Ciudad Evita, que tuvo escasísima difusión, planteando que no arruinarían el bosque, que lo cuidarían, que se proponían hacer una plaza para disfrute de los niños.
Mayra- De hecho limpiaron la zona. Había un basural tremendo a la entrada y ellos lo sacaron.
Julieta- Durante una de las primeras asambleas generales que hicieron en Evita el tupper se habló de que el bosque que estaba sobre ruta 21 había sido limpiado por un grupo de vecinos para hacer ferias, y cuando se arma la feria y la gente se va, hay un montón de basura, y esa basura no la deja gente de un asentamiento, la deja gente que vive hace ya varios años en Ciudad Evita. Además es sabido que la gente va a tirar sus escombros que les sobra de las construcciones y ahora las usan ellos para hacer sus viviendas.
Manu- Con respecto al argumento de la usurpación hay que dejar bien claro que esas tierras no tienen dueño, o en todo caso el dueño es el Estado. Para ser más precisos pertenecen al Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires. Esas tierras tenían una finalidad, que nunca se llevó a cabo. Hace mucho que estaban en desuso y nadie hizo nada con ellas. El argumento sería válido si se hubieran tomado tierras que fueran propiedad privada de particulares. No es así. Esta es gente que vive en este país, gente a la que el Estado no le dio una respuesta frente a su necesidad de una vivienda. Por lo tanto nosotros creemos que es una toma social de familias con necesidades básicas, que viene de la desesperación, que no se trata de una usurpación.
EOP- ¿A Uds. les consta que hay usurpación de terrenos en Ciudad Evita?
Manu- Los terrenos que van desde El Mangrullo hasta El Cuervo, yo sé que son usurpados.
Mayra- El famoso hotel que se está construyendo… Lo que pasa es que una cosa es usurpar un terreno para hacer un hotel digamos, de nueve pisos, y otra cosa es la toma de terrenos por gente que está moqueando y necesita un lugar donde vivir. La gente ve más lo estético, y no la necesidad.
Manu- Lo que aparece de fondo, no es el reclamo por una usurpación ilegal. En realidad, lo que hay de fondo es mucho miedo, y una profunda discriminación.
El argumento es que va a aumentar la inseguridad, que nos van a venir a robar a todos, y si yo defiendo que ellos tengan una tierra, entonces por qué no los pongo en el fondo de mi casa, a ver como los veo por mi ventana cuando vengan a llevarse todas mis cosas. Se difundieron unos volantes terribles que decían: Están a 500 metros, y siguen avanzando. Si ahora tenés miedo, después no vas a poder salir de tu casa. Hacé algo. Y la verdad es que habría que ir a ver de qué se trata, de ir a conocer a la gente.
EOP- ¿Uds. se han acercado a dialogar con la gente del asentamiento? ¿Ellos están organizados?
Manu- Sí están organizados con delegados por manzana, se reúnen en asambleas donde debaten los problemas. Y organizaron el espacio para que dentro de la precariedad de su situación, alguna vez eso sea un barrio.
Mayra- Se ve que quieren crecer y mejorar, pues han trazado calles anchas, no hay ni un pasillo. Ya están empezando a hacer las veredas. Hay un centro comunitario que de a poco los vamos a ayudar para que lo levanten. Ellos quieren el barrio, no una villa.
Manu- Nosotros tampoco queremos una villa. Queremos que se les otorguen esas tierras para que ellos puedan construir su barrio. Inclusive ellos quieren pagar por esos terrenos, una cuota social acorde con sus posibilidades y pagar también los servicios. La mayoría de las personas del asentamiento no son desempleados. Tampoco tienen empleos de calidad. Si buscan un empleo y se presentan a una entrevista de trabajo, conjuntamente con alguien que vive en un barrio o una zona tradicional: ¿A quién le van a dar el trabajo?
EOP- Si Uds. tuvieran que hacer una especie de balance de junio hasta ahora, tomando en cuenta los recientes sucesos en la ciudad…
Mayra- Lo primero, que se logró frenar el desalojo, aún cuando el riesgo continúa…
Manu- Lo que se ha logrado es instalar un fuerte debate. La verdad, es que nosotros no recibimos más apoyo que antes. Inclusive recibimos amenazas, escraches, persecuciones que generalmente fueron virtuales, aunque más de una vez, estando en nuestras asambleas que son abiertas, nos gritaban desde los autos, nos sacaban fotos, y nos amenazaron en la web con hacer una marcha de antorchas, que iba a recorrer desde la casa de Pablo Pimentel, presidente de la APDH, para quemar cada una de las casas de los integrantes de Evita el tupper.
Mayra- Está posteado virtualmente…
Manu- Por primera vez se ha dado un debate originado en opiniones de los jóvenes en contraposición con un discurso unificado de los adultos. Y eso generó mucho ruido y mucho enojo. Nosotros reclamamos nuestro derecho a expresarnos. Queremos ser escuchados con el mismo respeto con que nos dirigimos a los demás. Estamos plenamente convencidos de que esta es una toma social. Sería muy importante darle una oportunidad a esta gente para conocerlos y dejar de lado los fantasmas que se generaron. Porque no son ni chorros, ni ignorantes, ni negros, ni ninguno de esos calificativos.
Se trata de gente muy humilde que está buscando un lugar. Ellos escuchaban todos los viernes los cacerolazos. Sus pibes van a las mismas escuelas de acá, que por otra parte reciben un subsidio también por albergar a pibes en situaciones de vulnerabilidad. Y ese subsidio se reparte a todos los pibes que van a esa escuela, no sólo a los chicos del asentamiento. Entonces los pibes pasaban por los cortes acompañados de sus padres y les preguntaban “che papá, qué es esto”, “nada que nos quieren echar”. ¿Quién tiene derecho a decidir las oportunidades que se les dan a los demás?
Julieta- Además esto removió el pensamiento tradicional de la ciudad donde no se escuchaba la expresión del otro. No se veían estas cosas. Vos pasás por ruta 21 los domingos, y nos encontrás debatiendo qué se va a hacer en el asentamiento, qué proyectos hay. Se empezó a generar un debate sobre la inseguridad, de por qué un “negro” tienen que ser chorro como dicen ellos.
EOP- O por qué un chorro tiene que ser negro…
Manu- Eso, porque ni todos los pobres son chorros, ni todos los chorros son pobres…
Mayra- Yo tengo un ejemplo. El que más plata tenía en mi cuadra, hoy está preso por robar. De modo que se genera un buen debate. Hay gente grande que nos apoya, y otra que anda pegando afiches y nos amenazan.
Julieta- Ahí te das cuenta de lo poco fundamentados que están porque tienen que salir a amenazar.
EOP- ¿Pueden contar cómo marchan sus proyectos?
Manu- Tratan de conseguir cosas básicas, como es que Edesur les ponga la luz, es muy difícil porque están en una situación de ilegalidad, es cierto, porque el IVC no se ha expedido todavía sobre qué van a hacer con las tierras. Hay una ONG que se llama Un techo para mi país que está laburando muy fuerte, construyendo viviendas de emergencia, y también ofreciendo financiamiento parcial de alguno de los emprendimientos. Este financiamiento incluye la construcción de veredas muy precarias que les permitan salir principalmente los días de lluvia.
Julieta- Vos vas un sábado al asentamiento y vas a encontrar a la gente laburando. Todos están haciendo algo. Hace dos meses organizamos una guitarreada con los chicos de la Zonal Insurgente y con eso juntamos algo de plata. Nuestro proyecto es ayudar a levantar el centro comunitario para llevar cursos de capacitación en oficios, actividades de contención para los chicos. El lugar hay que mejorarlo, darle una mano de pintura…
Manu- Dentro de Evita el tupper hay muchos perfiles diferentes, hay un economista que elaboró un proyecto para la construcción de una cooperativa de vivienda, para que pueda ser realmente un barrio, con casas de material. Para ello se contaría con los recursos que el Estado pueda aportar, con la mano de obra de los propios habitantes, y una fuerte organización. Nosotros nos proponemos ayudarlos a construir el barrio.
EOP-¿Cómo viene este debate al interior de sus familias?
Julieta- El tema de las familias es muy especial. Algunos coinciden y otros no. En mi caso particular, al principio no coincidían, pero luego cuando vieron que esto iba tan en serio, empezaron a informarse, yo les empecé a mostrar fotos, hoy en día, su actitud es más comprensiva, te desean suerte, o te dan ropa.
Manu- En mi caso, mis padres no lo aceptan. En otros casos los padres son los impulsores, pero son pocos. Al interior del grupo nos contenemos entre nosotros, nos cuidamos, y ya somos amigos.
EOP- ¿Qué es lo que más necesitan?
Manu- Necesitan muchas cosas, pero yo creo que lo que más necesitan es una mano solidaria, una mirada un poco más cálida. Nadie los mira. Si a vos nadie te mira, no tenés identidad, Uno es lo que la mirada del otro le refleja de sí mismo. Si a vos no te miran no sos.
Julieta- A nosotros al principio nos costó. Conocerlos a mí me produjo un choque. Venían con historias muy duras y yo no estaba acostumbrada. Cuando empezás a ver al otro, cuando te empiezan a contar, vos te avergonzás de preocuparte por boludeces. Ellos debaten en la asamblea sus problemas y vos ves a las mujeres que capaz no pueden más y están con los pibes, y nosotros estamos ahí con ellos y los vamos a defender a muerte.
Me gustaría que la gente que está tan en contra, se tomara unos minutos para ir y hablar con alguno…
No al tupper
Un tupper aísla, conserva. Creemos que salir del tupper es querer ver la realidad, es hacerse cargo. No queremos que el miedo nos sea impuesto por repetición o por descarte. Queremos sentirnos jóvenes sin importar los años, estar felices y convencidos de que vamos por una buena. Sabemos que no somos los únicos, sabemos que dudar es crecer.
Sabemos que la evolución está acá mismo, que increíblemente no respondemos a nadie, sólo a nosotros mismos, que las ideas son nuestras, que las propuestas también, que somos vecinos con ganas enormes de mejorar el lugar donde vivimos, y de mejorarlo, no sólo visualmente, sino también conceptual y socialmente.
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