Cuando el siglo XIX comenzaba a agonizar, el clamor obrero por 8 hs. de trabajo, 8 hs. de sueño y 8 hs. de esparcimiento se elevaba desde el subsuelo de la sociedad capitalista más que como un derecho social como la reivindicación de la humanidad de una masa anónima e invisibilizada que sin embargo es la que diariamente pone en marcha la economía, crea la riqueza y el confort, mira su disfrute con la ñata contra el vidrio y en fin, echa a andar el mundo. Los trabajadores metalúrgicos de Chicago que fueron ejecutados en 1886 encarnan una lucha que mantiene toda su actualidad. El Congreso Obrero y Socialista de 1889 consagró en su homenaje el 1º de mayo como Día Internacional de los Trabajadores.
Los trabajadores y trabajadoras de la educación somos parte del inmenso ejército del trabajo y en nuestro país tenemos una rica historia de lucha por nuestras reivindicaciones y por la escuela pública, común, gratuita, obligatoria en tanto derecho de todo el pueblo. Los y las docentes bonaerenses tenemos derecho a un sueldo digno que nos permita vivir con una jornada simple de trabajo para poder estar con nuestra familia y acceder a los bienes culturales que nos enriquezcan como educadores. Por lo mismo tenemos derecho a la capacitación permanente en servicio y a condiciones laborales adecuadas a nuestra misión pedagógica. La crisis educativa que se refleja a diario en la alta conflictividad social que estalla en nuestras escuelas, los serios problemas edilicios, etc. hacen impostergable la respuesta colectiva de los y las trabajadoras de la educación. Es por ello que necesitamos organizarnos, construir espacios democráticos para escucharnos y actuar en consecuencia pasando por encima de las burocracias que pretenden domesticarnos y disciplinarnos desde el Estado y desde las cúpulas gremiales.
El rol de los trabajadores no es el de ser socios menores y subordinados a las políticas de los sectores dominantes sino el de participar activamente en las soluciones de los grandes problemas del país. Y no olvidar que nuestra fuerza reside en la unidad y la solidaridad.-
“No se puede dar clases”
La frase repetida en las escuelas estatales del distrito revela un hondo sentimiento de soledad y frustración. Cuando el territorio escolar y el aula en particular se convierten en un campo de batalla entre docentes y alumnos, sobrevienen la fatiga crónica, dificultad para comunicarnos, resignación y pasividad. La queja individual no se convierte nunca en protesta organizada, se pierde el sentido de la tarea, atinamos erróneamente a salir de la situación enfrentándonos con nuestros pares y viendo a lxs alumnxs como el enemigo. Terminamos enfermándonos. El psicoanalista Fernando Ulloa definía esto como Síndrome de Violentación Institucional.
Paremos la pelota
A diario la escuela enfrenta toda clase de demandas, varias ajenas a su función específica, que la violentan y la ponen en tensión. Si no paramos la pelota para analizar las causas reales del conflicto, no podremos salir del fácil expediente de culpabilizarnos y culpabilizar al
otro – léase nuestros pares, alumnxs, comunidad de padres etc.- que torna irrespirable la vida escolar.
A ello se suma la presión de las autoridades sobre los directivos. Estos actúan a menudo como correas de transmisión de las líneas políticas oficiales. Constantemente se ven obligados a ausentarse de la escuela para asistir a interminables reuniones donde reciben instrucciones para el cumplimiento de tareas burocráticas. No se convocan a reuniones de personal que permitan comunicarnos, escucharnos, pensar juntos. Porque entonces saltan los problemas: personal insuficiente, problemas edilicios, falta de edificio propio, condiciones laborales y de higiene deficientes, falta de criterios unificados para abordar los conflictos etc. No hace falta ser muy perspicaz para inferir que dichos problemas tienen un origen político. Y la política oficial, que cualquiera sea el gobierno de turno, se inclina por echar la culpa a lxs docentes, no se discute, se acata.
No predicamos el reunionismo de permanente catarsis, sino la disposición de espacios institucionales indispensables para trazar estrategias que contribuyan a recuperar la escuela como un lugar de salud, de construcción del conocimiento, de crecimiento personal y social y no como una institución adonde vamos a sufrir y a padecer sin esperanza. No es utópico concebir y aplicar proyectos modestos, viables, donde se trabajen los valores, acordados con lxs alumnos y la comunidad. Pero para ello hay que sentarnos a pensar con cabeza abierta, a no tener miedo de “salirnos del programa” y a tomar conciencia de que no hay salida sin solidaridad entre pares. Se impone la conformación de equipos de trabajo, de reapropiación del territorio escolar, de evaluación regular y conjunta de las acciones que realizamos. En suma, de tomar protagonismo en una batalla cultural fundamental.-
Foro Permanente por la Educación
El año pasado con el concurso de agrupaciones sindicales como Docentes por la Dignidad y organizaciones sociales como el Frente Popular Darío Santillán, Socialismo Libertario, el Centro de Estudios Históricos Latinoamericanistas y el Caribe –CEHLAC- y la Asamblea NO CEAMSE de Ciudad Evita, nació el Foro Permanente por la Educación en La Matanza con el objeto de de encontrarnos, escucharnos, socializar experiencias, formular propuestas, debatir, coincidir, y disentir fraternalmente y ensayar estrategias comunes sin preconceptos. Abrirnos a nuevos interrogantes más que buscar respuestas categóricas como lo señaláramos en nuestra convocatoria. En el encuentro realizado en octubre del año pasado en la sede de la EPB Nº 1 Mariano Moreno en S.Justo un compañero propuso llevar el foro a la escuela. Tomamos en cuenta su propuesta y es por ello que llamamos a lxs compañerxs de las escuelas del distrito a hacer propuestas para el próximo encuentro del foro, expresar sus inquietudes, preocupaciones, presentar ponencias etc. sobre los distintos temas de la educación. Los esperamos. Para ello diríjanse a los siguientes correos electrónicos: dxdmatanza@yahoo.com.ar fpdslamatanza@gmail.com, elotro_pais@yahoo.com.ar
¡SOLIDARIDAD CON NUESTROS HERMANOS QOM!
Desde el lunes 25 de abril los hermanos de la Comunidad Qom toba de Formosa que permanecen en el acampe de la Av. 9 de Julio desde diciembre del año pasado, se encuentran en huelga de hambre a la espera de una respuesta del gobierno nacional a quien reclama que intervenga para que se les devuelvan las tierras ancestrales usurpadas por particulares y el Estado nacional. Un comunicado del Centro de Estudios Legales y Sociales –CELS- destaca que: La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó al Estado argentino que “adopte las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad física” de los miembros de la comunidad toba - qom Navogoh “La Primavera”. Mediante una resolución firmada el jueves 21 de abril, la CIDH concedió las medidas cautelares que habían sido solicitadas por la comunidad, con el patrocinio de la Defensoría General de la Nación y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS).
Para la Comisión, el Estado argentino debe proteger a los indígenas “contra posibles amenazas, agresiones u hostigamientos por miembros de la policía, de la fuerza pública u otros agentes estatales”. La CIDH también exhortó al Estado a garantizar el retorno a Formosa del referente de la comunidad Félix Díaz y su familia en condiciones de seguridad.
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